Consecuencias respiratorias y trastornos nocturnos
La sequedad constante por respirar por la boca provoca irritaciones como la laringitis o amigdalitis frecuente, manifestándose como un dolor de garganta persistente y cambios o problemas de voz. A largo plazo, esta deficiencia respiratoria es una de las causas principales de ronquidos intensos y puede evolucionar hacia una apnea del sueño, una condición grave que interrumpe el descanso y afecta la salud cardiovascular.